griferías a pedal
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El usuario abre y cierra el agua presionando un pedal con el pie, manteniendo las manos completamente libres durante todo el proceso de lavado. Se elimina el contacto entre las manos y el grifo, que es justamente el punto donde se acumula la mayor carga de gérmenes en un lavabo de uso compartido. Fabricamos la grifería a pedal en latón macizo con acabado cromado o en acero inoxidable según el entorno de instalación. Ambos materiales resisten la corrosión, soportan productos de limpieza agresivos y mantienen su integridad mecánica durante años de uso intensivo en cocinas, hospitales y baños públicos. El mecanismo interno corta el flujo de agua en el instante en que el pie deja de presionar el pedal. El agua corre únicamente mientras se necesita, lo que convierte al grifo a pedal en uno de los sistemas más eficientes en consumo hídrico frente a cualquier grifo manual que puede quedar abierto por descuido. Ofrecemos modelos de un solo pedal para agua única y modelos mezcladores que permiten regular la temperatura combinando agua fría y caliente antes del accionamiento. Las versiones de doble pedal independiente entregan control separado de cada línea sin tocar el grifo con las manos. La superficie del pedal incorpora textura antideslizante para garantizar un accionamiento seguro incluso en pisos mojados, situación habitual en cocinas industriales y áreas de fregado. La estructura del pedal está dimensionada para soportar miles de pisadas diarias sin fatiga del material. El sistema admite montaje sobre el piso para accionamiento con el pie o sobre la pared para accionamiento con pie o rodilla, según la ergonomía de cada puesto de trabajo. Esta flexibilidad permite adaptarlo a lavabos, fregaderos de cocina, lavamanos quirúrgicos y estaciones de lavado de cualquier configuración. Cada equipo se entrega con las mangueras de entrada y salida y los latiguillos de conexión necesarios para enlazar el pedal con el caño o cuello de ganso. El conjunto llega listo para que un instalador lo conecte a la red de agua existente sin componentes adicionales. El cierre de la válvula se produce de forma controlada en los segundos posteriores a soltar el pedal, suavizando el corte del caudal. Esto protege las tuberías del golpe de ariete, esa sobrepresión repentina que con el tiempo afloja juntas y daña la instalación hidráulica. La grifería a pedal puede combinarse con caños fijos para lavamanos o con cuellos de ganso altos y giratorios para fregaderos donde se lavan ollas y utensilios grandes. El aireador del caño mezcla aire con el agua para mantener una buena sensación de caudal reduciendo el volumen real consumido. Cada componente, desde el resorte de retorno del pedal hasta el asiento de la válvula, está diseñado para colectividades y locales públicos de alto tránsito. Es grifería pensada para resistir el uso continuo de hospitales, plantas de alimentos, colegios y comedores donde un grifo doméstico fallaría en pocos meses. El modelo más solicitado para lavamanos de cocinas, baños de personal y áreas de servicio donde solo se requiere agua a una temperatura. Un único pedal controla la apertura y el cierre, con la máxima simplicidad mecánica y el menor número de piezas sujetas a desgaste. Permite combinar agua fría y caliente y regular la temperatura antes de accionar el pedal. Es la opción preferida para lavamanos quirúrgicos, áreas de preparación de alimentos y puestos donde el lavado con agua templada es parte del protocolo de higiene del personal. Incorpora dos pedales separados, uno para agua fría y otro para caliente, dando control total del caudal y la temperatura sin tocar nada con las manos. Muy valorado en laboratorios, plantas farmacéuticas y áreas de bioseguridad donde el control preciso del agua es crítico. Versión con cuerpo y caño en acero inoxidable para plantas de procesamiento de alimentos, frigoríficos y cocinas industriales sujetas a desinfección diaria con productos químicos. El acero inoxidable soporta el lavado agresivo sin corroerse y cumple con la exigencia de superficies no porosas de los sistemas HACCP. Montaje mural que libera el piso y facilita la limpieza del área alrededor del lavabo. Permite accionamiento con la rodilla o el pie y resulta ideal para baños públicos, terminales y espacios de gran afluencia donde se busca minimizar tanto el contacto manual como la suciedad acumulada en el suelo. Las propiedades de la grifería a pedal nacen de un principio mecánico simple y robusto: la presión del pie sobre el pedal desplaza un mecanismo interno que abre la válvula, y al liberar el pedal un resorte devuelve la válvula a su posición de cierre. Esta sencillez es su mayor virtud, porque no depende de electricidad, baterías ni sensores que puedan fallar, a diferencia de los grifos electrónicos. Los materiales empleados, latón cromado y acero inoxidable, ofrecen superficies no porosas donde las bacterias no encuentran microporos para colonizar de forma permanente, una propiedad higiénica que comparten con el equipamiento de la industria alimentaria y quirúrgica. La capacidad de cortar el agua de inmediato al soltar el pedal convierte el consumo en algo proporcional al uso real, eliminando el desperdicio del grifo que queda abierto mientras el usuario se enjabona o manipula utensilios. La resistencia mecánica del cuerpo metálico permite soportar miles de accionamientos diarios sin pérdida de hermeticidad, y el cierre amortiguado protege la instalación hidráulica del golpe de ariete. En conjunto, estas propiedades hacen de la grifería a pedal la solución que combina higiene sin contacto, ahorro de agua y durabilidad sin la complejidad electrónica de otras alternativas sin contacto. La grifería a pedal se utiliza de la misma forma en cualquier entorno: el usuario presiona el pedal con el pie, el agua fluye mientras mantiene la presión y se corta al soltarlo. Lo que cambia es el contexto donde resulta imprescindible. En cocinas industriales y restaurantes, donde el manipulador de alimentos debe lavarse las manos constantemente sin volver a tocar el grifo y recontaminarse, el accionamiento por pie cierra ese punto crítico del protocolo de higiene. En hospitales, clínicas y consultorios, donde el control de infecciones exige reducir al máximo las superficies que el personal toca con las manos limpias, el pedal elimina un foco de contaminación cruzada. En laboratorios y plantas farmacéuticas, donde el operario suele tener las manos ocupadas con muestras o equipos, el control con el pie aporta operación libre de manos sin interrumpir la tarea. En baños públicos de aeropuertos, centros comerciales y terminales del Perú, el grifo a pedal mejora la higiene percibida y real de espacios de altísima rotación. Y en plantas de procesamiento de alimentos sujetas a sistemas HACCP, se convierte en parte de la infraestructura que un auditor espera encontrar. La grifería a pedal no cambia cómo se lava uno las manos; cambia el hecho de que ya no hay que tocar nada para abrir y cerrar el agua. El protocolo correcto de lavado de manos termina cerrando el grifo con una toalla para no volver a tocar la llave que se manipuló con las manos sucias. Con grifería a pedal ese paso desaparece: las manos limpias nunca tocan el grifo porque el cierre se hace con el pie. Se rompe el ciclo de recontaminación que invalida buena parte de los lavados. El agua corre solo mientras el pedal está presionado. Se acaba el grifo que queda abierto mientras el usuario se enjabona, se cepilla o lava utensilios. En instalaciones de alto tránsito este control del caudal representa un ahorro hídrico sostenido mes a mes frente a cualquier grifo manual convencional. A diferencia de los grifos con sensor infrarrojo, la grifería a pedal es puramente mecánica. No requiere conexión eléctrica, transformadores ni cambio periódico de pilas, lo que elimina fallas por batería agotada, cortes de luz o averías electrónicas. Es la opción sin contacto más confiable para lugares donde una falla no es aceptable. Al quitar las manos del punto de apertura y cierre, se reduce drásticamente la transferencia de microorganismos entre usuarios de un mismo lavabo. En cocinas, hospitales y baños compartidos, esta reducción de puntos de contacto es una medida de bioseguridad concreta y verificable, no un argumento cosmético. El latón cromado y el acero inoxidable soportan miles de accionamientos diarios y la exposición continua a humedad y productos de limpieza sin degradarse. Donde un grifo doméstico de uso institucional falla en meses, una grifería a pedal de construcción robusta opera durante años manteniendo su hermeticidad. El accionamiento con el pie o la rodilla facilita el uso del lavabo a personas con artritis, manos ocupadas, vendajes o limitaciones de fuerza en las manos. Es una solución inclusiva que mejora la experiencia en hospitales, centros de rehabilitación y espacios públicos. Los sistemas de seguridad alimentaria basados en HACCP, Codex Alimentarius e ISO 22000 exigen lavado de manos sin riesgo de recontaminación. La grifería a pedal aporta exactamente esa condición y es parte de la infraestructura que facilita aprobar auditorías de inocuidad en plantas y cocinas profesionales. El mantenimiento se limita a la limpieza externa y, eventualmente, al reemplazo del asiento de la válvula o el resorte tras años de servicio. No hay sensores que calibrar ni electrónica que reparar, lo que reduce el costo de operación a lo largo de toda la vida útil del equipo. La grifería a pedal no es un accesorio improvisado: responde a la ingeniería sanitaria que busca reducir puntos de contacto en entornos críticos. El mismo razonamiento que llevó a los hospitales y a la industria alimentaria a adoptar superficies de acero inoxidable y procesos sin contacto sustenta el accionamiento por pie, que separa la mano limpia del único punto que el grifo manual obliga a tocar de nuevo. Los modelos actuales se diseñan considerando la postura del operario durante jornadas largas. El pedal de pisada amplia, la altura del caño y la posibilidad de montaje en piso o pared permiten configurar la estación de lavado para que el accionamiento sea natural y no genere fatiga, algo especialmente valorado en cocinas y quirófanos. En un contexto donde cada litro de agua se ha vuelto un recurso estratégico, los sistemas que entregan agua solo mientras se necesita ganan protagonismo. La grifería a pedal corta el caudal de inmediato al soltar el pie, aportando a las certificaciones de edificios sostenibles y a las políticas de uso responsable del agua de cualquier organización. Mientras la tendencia empuja hacia sensores y electrónica, la grifería a pedal demuestra que lo sin contacto no tiene por qué depender de la electricidad. Su mecánica de válvula y resorte ofrece la misma higiene de manos libres con una confiabilidad superior en cortes de luz, ambientes húmedos y lugares donde el mantenimiento técnico especializado no está disponible de inmediato. La elección del sistema de accionamiento de un grifo tiene consecuencias directas sobre la higiene, el consumo de agua y el cumplimiento normativo que muchos compradores subestiman al fijarse solo en el precio. Un grifo manual barato obliga a tocar la llave con las manos ya limpias para cerrarla, anulando parte del lavado y manteniendo un foco permanente de contaminación cruzada en cocinas, hospitales y baños compartidos. La grifería a pedal resuelve ese problema de raíz y, además, recorta el desperdicio del agua que queda corriendo durante el enjabonado. En el mercado peruano, donde las plantas de alimentos exportadoras deben cumplir sistemas HACCP, donde los establecimientos gastronómicos son supervisados por DIGESA y donde los hospitales aplican protocolos de control de infecciones, contar con grifos sin contacto deja de ser un lujo y se vuelve parte de la infraestructura esperada. Para cocinas industriales, restaurantes, clínicas, laboratorios, colegios y cualquier espacio donde la higiene de manos sea crítica, la grifería a pedal combina cumplimiento sanitario, ahorro de agua y durabilidad de cuerpo metálico en una sola solución mecánica y confiable que no depende de electricidad para funcionar. La grifería a pedal representa una inversión inicial superior a la de un grifo manual común, pero esa diferencia se recupera rápidamente cuando se evalúa el panorama completo. El ahorro de agua que produce cortar el caudal en cada momento que no se usa se acumula mes a mes en la factura, y en instalaciones de alto tránsito ese ahorro por sí solo justifica el equipo en plazos cortos. A esto se suma el valor de evitar sanciones sanitarias y rechazos de auditoría que un grifo manual recontaminante puede ocasionar en una cocina o planta de alimentos. Nuestra línea cubre desde modelos de una agua en latón cromado con excelente relación calidad-durabilidad hasta equipos mezcladores de doble pedal en acero inoxidable para entornos de máxima exigencia. Para proyectos institucionales, cadenas gastronómicas, clínicas y licitaciones públicas estructuramos propuestas con descuentos por volumen desde 3 unidades, condiciones de pago flexibles y un análisis de costo total de propiedad que pone en cifras el ahorro de agua y el valor del cumplimiento normativo. La cotización exacta depende del modelo, el material y la cantidad, y la entregamos personalizada tras conocer las necesidades de cada proyecto. Llevamos años equipando con grifería a pedal los entornos más exigentes del mercado peruano: cocinas industriales donde el lavado de manos del personal es constante, plantas de procesamiento de alimentos sujetas a auditorías HACCP, clínicas y consultorios donde el control de infecciones es prioritario y baños públicos de alta rotación donde la higiene sin contacto marca la diferencia. Esa experiencia nos permite recomendar con criterio qué configuración encaja en cada caso: sabemos que una planta de alimentos necesita cuerpo en acero inoxidable por la desinfección diaria, que un lavamanos quirúrgico requiere versión mezcladora de doble pedal para regular la temperatura sin manos, y que un comedor escolar de alto tránsito rinde mejor con un modelo de una agua robusto y de mantenimiento simple. Trabajamos con grifería de construcción metálica verificable, mangueras y latiguillos incluidos, y entregamos cada proyecto con asesoría de selección, instalación profesional en Lima Metropolitana y soporte postventa con repuestos en stock. Para provincia coordinamos la instalación con acompañamiento técnico completo hasta confirmar la operación correcta de cada equipo. Al presionar el pedal con el pie se abre una válvula interna que deja pasar el agua, y al soltarlo un resorte cierra la válvula y corta el flujo. Todo el control se hace con el pie, sin tocar el grifo con las manos en ningún momento. La grifería a pedal es puramente mecánica: no necesita electricidad, transformadores ni baterías que se agoten. Eso la hace más confiable ante cortes de luz, ambientes húmedos y lugares con mantenimiento técnico limitado. Además, su costo de operación es menor porque no hay electrónica que reparar. La ofrecemos en latón macizo con acabado cromado y en acero inoxidable. El latón cromado es ideal para baños y lavamanos generales, mientras que el acero inoxidable es la opción para plantas de alimentos, frigoríficos y cocinas industriales sujetas a desinfección química diaria. El ahorro proviene de que el agua corre únicamente mientras el pedal está presionado, eliminando el grifo que queda abierto durante el enjabonado o el lavado de utensilios. En entornos de alto tránsito el ahorro acumulado es significativo, aunque el porcentaje exacto depende de los hábitos de uso de cada instalación. Sí. Los sistemas de inocuidad como HACCP, Codex Alimentarius e ISO 22000 buscan un lavado de manos sin recontaminación. Como el grifo a pedal se cierra con el pie, evita que las manos limpias vuelvan a tocar la llave, que es uno de los puntos críticos del protocolo de lavado. Ambas opciones son posibles. El montaje en piso permite accionamiento con el pie y el montaje en pared admite accionamiento con el pie o la rodilla. La elección depende de la ergonomía del puesto de trabajo y de la facilidad de limpieza que se busque en cada área. Sí. Los modelos mezcladores permiten combinar agua fría y caliente y ajustar la temperatura antes de accionar. Las versiones de doble pedal independiente dan control separado de cada línea, muy útil en lavamanos quirúrgicos y laboratorios. Es una de las opciones preferidas en entornos de salud porque reduce los puntos de contacto que el personal toca con las manos limpias, apoyando los protocolos de control de infecciones. Para áreas críticas recomendamos la versión mezcladora en acero inoxidable. No. Es un sistema completamente mecánico que funciona con la presión del pie. Esto es una ventaja frente a los grifos electrónicos, que dependen de corriente o baterías y pueden quedar fuera de servicio ante una falla eléctrica. El conjunto incluye el pedal, la válvula, las mangueras de entrada y salida y los latiguillos de conexión necesarios para enlazarlo con el caño o cuello de ganso. Llega listo para que un instalador lo conecte a la red de agua existente. Sí. El cierre de la válvula se produce de forma controlada en los segundos posteriores a soltar el pedal, suavizando el corte del caudal. Esto evita la sobrepresión repentina que con el tiempo afloja juntas y daña la instalación hidráulica. Al estar construida en cuerpo metálico, soporta miles de accionamientos diarios durante años de uso intensivo. La duración real depende del tránsito y del mantenimiento, pero supera ampliamente a un grifo doméstico sometido a uso institucional. El latón cromado y el acero inoxidable resisten los desinfectantes comerciales habituales: cloro diluido, alcohol, amonio cuaternario y limpiadores antibacteriales. El acero inoxidable, en particular, soporta los protocolos de desinfección más agresivos de la industria alimentaria sin deteriorarse. El acero inoxidable es la opción indicada para zonas costeras del Perú por su resistencia a la humedad salina. Para baños y lavamanos en interiores el latón cromado también ofrece buena resistencia a la corrosión en condiciones normales de uso. En Lima Metropolitana ofrecemos instalación profesional incluida para pedidos de 3 o más unidades. Nuestros técnicos realizan la conexión a la red de agua y verifican el funcionamiento. En provincia coordinamos la instalación con acompañamiento técnico y supervisión por videollamada. Mantenemos inventario en Lima de los modelos principales en latón cromado y acero inoxidable. Realizamos entregas en Lima Metropolitana y envíos a todo el Perú con embalaje reforzado que protege el equipo durante el transporte. Sí. Entregamos garantía contra defectos de fabricación y, para pedidos de varias unidades, estructuramos descuentos progresivos por volumen y propuestas personalizadas para cadenas gastronómicas, redes de clínicas y proyectos institucionales que necesiten un estándar uniforme en todas sus sedes. He visto suficientes cocinas y baños públicos como para reconocer el problema apenas entro: el grifo que todos tocan con las manos sucias y vuelven a tocar con las manos recién lavadas. Por más jabón y por más segundos de frotado, ese último contacto con la llave devuelve a las manos parte de lo que el lavado acababa de eliminar. La grifería a pedal resuelve ese punto exacto. El agua se abre y se cierra con el pie, y la mano limpia ya no vuelve a tocar nada. Las griferías a pedal Exoriam están pensadas para establecimientos donde la higiene de manos no es opcional: cocinas industriales, plantas de alimentos, clínicas, laboratorios y baños públicos de alto tránsito. Cuerpo en latón cromado o acero inoxidable, accionamiento mecánico confiable y cierre inmediato que además recorta el consumo de agua en cada uso. El protocolo de lavado de manos que enseñan en la industria alimentaria termina con una instrucción reveladora: cierra el grifo con la toalla de papel para no volver a tocarlo, salvo que tengas pedal o sensor. Esa salvedad lo dice todo. El grifo manual obliga a un contacto final que recontamina las manos justo cuando deberían estar limpias. En un restaurante, en una cocina de hotel o en una planta de alimentos, ese detalle es la diferencia entre un lavado que cumple su función y uno que la pierde en el último segundo. La grifería a pedal elimina ese contacto por completo. No es una mejora cosmética: es cerrar un foco de contaminación cruzada que los manuales de higiene reconocen explícitamente. Cuando el cierre se hace con el pie, las manos limpias salen del lavabo sin tocar la única superficie que el grifo manual obligaba a manipular de nuevo. Existe la idea de que lo sin contacto tiene que ser electrónico. No es así. El grifo con sensor infrarrojo necesita corriente o baterías, y cuando la batería se agota o se va la luz, el grifo deja de funcionar justo cuando más se necesita. La grifería a pedal es puramente mecánica: una válvula, un resorte y un pedal. No hay nada electrónico que falle. Esa simplicidad es su fortaleza. En una cocina con humedad permanente, en un baño público sin mantenimiento técnico cercano o en una zona con cortes de luz frecuentes, el pedal sigue funcionando igual. Misma higiene de manos libres, sin la dependencia eléctrica ni el costo de reemplazar pilas y reparar electrónica. El grifo manual tiene un problema silencioso: queda abierto mientras el usuario se enjabona, se cepilla o lava utensilios. Litros que corren sin tocar nada. La grifería a pedal entrega agua solo mientras el pie presiona, y se cierra en el instante en que lo sueltas. El consumo se vuelve proporcional al uso real. En una instalación de alto tránsito, donde el lavabo se usa cientos de veces al día, ese control del caudal se traduce en un ahorro hídrico sostenido que se nota en la factura mes a mes. Es eficiencia que no exige cambiar el hábito del usuario: el ahorro está integrado en el funcionamiento del grifo. Los sistemas de seguridad alimentaria basados en HACCP, en el Codex Alimentarius y en la norma ISO 22000 ponen el lavado de manos en el centro de la prevención. La contaminación cruzada a través de las manos del manipulador es una de las causas más frecuentes de problemas de inocuidad. Una estación de lavado con grifo a pedal es exactamente el tipo de infraestructura que facilita el cumplimiento de estos sistemas. Para plantas de alimentos exportadoras y establecimientos gastronómicos supervisados por DIGESA en el Perú, contar con grifería sin contacto en las áreas de lavado de manos del personal no es un lujo: es parte del estándar que sostiene la operación y evita observaciones en auditoría. En los entornos de salud, cada superficie que el personal toca con las manos limpias es un riesgo potencial de contaminación cruzada. La grifería a pedal retira el grifo de esa lista de puntos de contacto. El profesional abre y cierra el agua con el pie, y sus manos recién lavadas no vuelven a tocar la llave. En laboratorios y plantas farmacéuticas, donde además el operario suele tener las manos ocupadas con muestras y equipos, el control con el pie aporta operación libre de manos sin interrumpir la tarea. En aeropuertos, centros comerciales, terminales y grandes oficinas, el lavabo lo comparten miles de personas al día. El grifo manual concentra el contacto de todos en una misma llave. La grifería a pedal elimina ese punto compartido y, al mismo tiempo, comunica al usuario que el establecimiento toma la higiene en serio. Es una de esas decisiones que el visitante no menciona, pero que percibe. El mantenimiento de una grifería a pedal se reduce a la limpieza externa y, tras años de servicio, al eventual reemplazo del asiento de la válvula o el resorte. No hay sensores que calibrar, baterías que cambiar ni electrónica que reparar. Cualquier técnico de mantenimiento puede atender el equipo sin capacitación especializada, lo que mantiene bajo el costo de operación durante toda su vida útil. Elegir la grifería a pedal correcta para cada espacio no es trivial. Nuestro equipo evalúa: Con esa evaluación recomendamos el modelo, el material y la cantidad óptima. Para proyectos con arquitectos o jefes de planta, trabajamos directamente en la especificación técnica para que la grifería encaje en el diseño y en los protocolos del establecimiento. Hay decisiones de equipamiento que protegen la operación todos los días sin que nadie las note. Instalar grifería a pedal Exoriam es una de ellas. Mientras un grifo manual sigue siendo el punto donde se recontaminan las manos y se desperdicia el agua, el tuyo cierra ese problema con cada pisada: higiene sin contacto, ahorro hídrico y una mecánica confiable que no depende de la electricidad para funcionar. Contacta a nuestros especialistas para recibir asesoría de configuración, cotización personalizada o coordinar una visita técnica a tu establecimiento. Con años equipando los espacios más exigentes del Perú, sabemos qué grifería a pedal encaja en cada operación y cómo hacer que tu inversión rinda al máximo.
CARACTERISTICAS
Accionamiento 100% manos libres por pedal:
Cuerpo en latón cromado o acero inoxidable:
Válvula de cierre inmediato al soltar el pedal:
Versiones de una agua y mezcladora de dos aguas:
Pedal antideslizante de pisada reforzada:
Instalación en piso o en pared:
Mangueras y latiguillos de conexión incluidos:
Cierre temporizado que evita el golpe de ariete:
Compatible con caño fijo o cuello de ganso giratorio:
Construcción para uso institucional intensivo:
TIPOS
Grifo a pedal de una agua:
Grifo a pedal mezclador de dos aguas:
Grifo a pedal de doble pedal independiente:
Grifo a pedal en acero inoxidable para industria alimentaria:
Grifo a pedal de pared para alto tráfico:
PROPIEDADES
USOS
VENTAJAS Y BENEFICIOS
Elimina la recontaminación al cerrar el grifo:
Ahorro de agua proporcional al uso real:
No depende de electricidad ni baterías:
Reducción real de la contaminación cruzada:
Durabilidad de cuerpo metálico para uso intensivo:
Accesibilidad para personas con movilidad limitada en las manos:
Compatibilidad con protocolos HACCP e inocuidad alimentaria:
Mantenimiento simple y sin consumibles electrónicos:
MODERNIDAD
Ingeniería sanitaria aplicada al control del agua:
Ergonomía pensada para el puesto de trabajo:
Eficiencia hídrica alineada con la gestión sostenible del agua:
Confiabilidad mecánica frente a la complejidad electrónica:
IMPORTANCIA
PRECIOS
EXPERIENCIA Y VENTAS
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Cómo funciona exactamente un grifo a pedal?
¿Por qué elegir grifería a pedal en lugar de un grifo con sensor?
¿De qué material está fabricada?
¿Cuánta agua ahorra frente a un grifo manual?
¿Sirve para cumplir normas de higiene en restaurantes y cocinas?
¿Se puede instalar en el piso y también en la pared?
¿Hay modelos que regulen agua fría y caliente?
¿Es adecuada para hospitales y clínicas?
¿Necesita conexión eléctrica?
¿Qué incluye el equipo?
¿Protege las tuberías del golpe de ariete?
¿Cuánto dura una grifería a pedal?
¿Con qué productos se puede limpiar?
¿Funciona bien en ambientes costeros con salitre?
¿Ustedes la instalan?
¿Tienen stock y hacen envíos a todo el Perú?
¿Ofrecen garantía y descuentos por volumen?
EXTRA
GRIFERÍA A PEDAL EXORIAM: HIGIENE SIN CONTACTO Y AHORRO DE AGUA PARA TODO EL PERÚ
¿Por Qué el Punto de Contacto del Grifo Importa Más de Lo Que Crees?
Mecánica Confiable vs Electrónica: Por Qué el Pedal Gana en Entornos Críticos
El Ahorro de Agua Que se Acumula en Cada Pisada
Cocinas e Industria Alimentaria: Infraestructura Que el Auditor Espera Ver
Hospitales, Clínicas y Laboratorios: Menos Puntos de Contacto, Menos Riesgo
Baños Públicos de Alto Tránsito: Higiene Real y Percibida
Especificaciones Técnicas de Nuestra Línea de Grifería a Pedal
Mantenimiento: Simple y Sin Electrónica
Asesoría de Configuración: Gratis y Sin Compromiso
Stock, Instalación y Soporte
Invierte en el Punto Que Define la Higiene de Tu Lavabo
